14 diciembre 2014

Chalana.


Chalana que a la orilla permaneces agazapada
A la espera… oteando el horizonte
Unida al arrecife por hilo de plata…
donde se funden los azules infinitos
para escalar la cúspide del último viaje.

No tengas prisa en volver al paraíso
Pues las semillas de olivo son fuertes
Pero lentas en enraizar y dar sus frutos
Y débiles sus ramas para sujetar nidos.

Espera, espera paciente…
Que vea crecer la justicia volviendo a las manos
de los que por derecho lo tienen  merecido.
No olvides chalana…!por eso he nacido¡

Espera, espera paciente.
Hasta que pueda partir…
sabiéndome con el deber cumplido.

12 diciembre 2014

¡Fue!

"Por siempre será... es"
!A mi padre¡

Fue una tarde, como tantas para otros.
Fue un espacio de tiempo adormecido.
Fue amor, dolor y miedo.
Fue un mundo, otro plano, un instante...
silente inspiración o secreto.
Fue tu voz, tu aliento, tu cuerpo.
tu luz, tu imagen, tus ojos, tu sonrisa
 y tu despedida.

Fue la clave... ¡somos uno!

30 noviembre 2014

El camino. Epítome.



*De nadie estamos más lejos 
que de nosotros mismos.” Nietzsche

Para los que viajan y buscan
con el breviario preñado de rencores
destruyendo con mala hierba las flores.

¡Epítome!
Si vienes, si me buscas…
me encontrarás amasando pan con las manos limpias
dibujando amaneceres en corazones libres de equipaje y culpas.
Si vienes, descubrirás el molino
que mueve la esencia del agua cristalina y pura
moliendo el trigo; 
harina que alimenta al ser eterno de alma viva.

Si vienes, sin ambages…
será señal que encontraste el camino
y no te perdiste en otras sendas de envidias y mentiras.
Si vienes, si me miras, encontrarás el espejo
fiel reflejo de tu sombra... que no la mía.

Si vienes, si me buscas, si me sientes, si me miras
será la nota principal de tu vibrar
el sonido celestial del que sabe buscar y encontrar
el que halla paz, comprensión y verdad.

Si vienes, si me buscas, si me encuentras 
y ¡te escuchas!
te hallarás a ti ocupando mi lugar.

29 noviembre 2014

Homenaje: a mi sombra.



Aquél que canta alabanzas
lo mucho que da 
y lo poco que recibe
desconoce el valor del silencio,
el amor, la libertad y la verdad.

Mi sombra me antecede
Ante la luz, se crece ampliando el aura.
Libera el camino, señalando la senda.
Sin temor a ser pisada, se alarga...
ante aquellos vigilantes
de dudosa procedencia.

En las noches, mira la luna
 y descansa en su lecho,
aquél que la acobijó
el mismo día que nacimos las dos.

Al amanecer, se pasea desnuda,
sin perder de vista su punto de unión
 compartiendo destino y creación.
Mi sombra, se refleja a través de mí.

A la salida del sol, al atardecer
vive en mí... envolviendo mi ser.
Alerta en las noches sin luna,
atenta a la mirada de otras sombras
se esconde en mí, ocultándose
de miradas ajenas.
En comunión... mi sombra y yo
somos UNO.

28 noviembre 2014

¿Por qué? Mexico. Y a Cesar Vallejo. Poeta.


Oh. Juventud mexicana
te arrebataron las alas,
masacrando  primaveras
recortaron tus raíces
sin nadie que gritara, basta...

Atroz guerra silenciosa
de un mundo ciego de rabia
donde el poder del dinero
pudre la sombra del alma.

Lágrimas de sangre llora
México lindo y bonito,
tu tierra vomita cuerpos…
exigiendo  sepultura
donde no reine el infierno.

Los nidos quedaron huérfanos,
las palomas se perdieron
entre el terror y lamento
almas níveas sucumbieron.

Silenciosas voces truenan
desde el más profundo cielo
volcanes que extienden su lava
desmantelando glaciales… marmóreas
y tristes lapidas... funerarias
construyeron los demonios
de mentes envenenadas.

Atroz guerra silenciosa…
marca y cruje entre sayones
que ejecutan sin remordimiento,
destruyendo la savia que crece
en la conciencia de un pueblo
que lamenta su desgracia.

Hoy, extiendo mis manos, mi voz y mi canto
para que nunca jamás vuelvan las sombras
a utilizar su negrura en contra de sus hermanos
y esa paloma blanca… bandera de paz y gloria
alce el vuelo al infinito y con su manto de estrellas
arrope en justicia y amor a los humanos del mundo.

©Mercedes Dueñas Ballesteros. España. 





A CÉSAR VALLEJO, Poeta.

En París murió tu pluma.
Se secó en tintero
el cuaderno quedó huérfano, 
el papel yermo.

Ya, no rueda tu cuerpo, ni tus sueños.
La tierra te hizo suyo, arropándote en su lecho,
y tu voz, se hizo silencio.
Pero tus letras vuelan... vibran
construyen nidos en todos los hemisferios,
incombustibles y frenéticas
siguen encendiendo la llama de la conciencia,
y de esa luna tuya, que clama al universo.
Herencia que nos habita, 
a través del espacio... sin tiempo.

Desgraciadamente el dolor, sigue creciendo,
y Dios, parece muerto… mientras el egoísmo y la envidia
revolotean entre crespones negros.
Pero la palabra vuela, vuela a los cuatros vientos
y tus lágrimas… tus lágrimas siguen regando la tierra
de los vivos y los muertos.


©Mercedes Dueñas Ballesteros. España.

30 octubre 2014

¡Soneto, a la mal llamada humanidad!


El capote, la montera y la pluma
las plazas no tienen recodos ni esquinas.
Maestros y maestrillos:
¡va por ustedes!
Soneto

No basta con creerse los mejores
ni bastan etiquetas catalinas
de cantos gregorianos, tirachinas
hacedores de males y dolores.

Pues  me sobra, con verte las enaguas
de monjita o de fraile desbocado
sin votos ni misal incorporado
rezando sin cabeza ni paraguas.

Quisiera que corriera el aire libre
y que el mundo arrastrase la miseria
y crezcan en las manos los laureles.

Que mis versos se extiendan por doquier
Y lleguen a las almas de conciencia
Floreciendo un nuevo amanecer.

14 octubre 2014

Homenaje al niño que fue... un día "Una vida"

INOCENCIA Contigo; amaneció de nuevo.

El niño, trabajaba su harina
Amasando su alimento…
Atropellando sus años, el hombre
lo arrastró a su huerto…
allí, no había frutos de semilla alguna,
sólo terreno seco y amargura…
Crecieron sus días entre terror, dolor y miedo.
Las noches lloraban lágrimas de fuego.
Y a sus pies, los compañeros muertos.
Sangre coagulada regaba los helechos
entre mentiras, envidias y decretos.
Las piedras absorbían sus secretos.
Su esencia, su vida y sus sueños,
se ocultaron en lo más profundo del infierno,
ayudados por tus tiernos siervos…

Tú, que eres el rey de los cielos…
dejaste al hombre honrado olvidado,
entre restos… y destierro.
Sin voz, se perdió el sueño, la inocencia,
el misterio, el color y sus derechos…

¿Recuerdas sus hechos?

Le partiste el corazón,
pero Él siguió creciendo…
a pesar que tus oídos siempre fueron sordos,
 y tus ojos ciegos
Encontró el camino.
En la soledad y silencio; te supero en grandeza,
en humanidad, humildad y decoro.
Mostrándoles el camino a otros…
Mientras… en tu nombre, se barajan santos.
Demasiados astros, para este falso cielo.

Aquí, no hay utopías, ésto es bien serio y cierto.